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domingo, 27 de septiembre de 2015
REFLEXIÓN 5
El adjetivo romántico o idealista se adjudica demasiado rápido, el pragmatismo y la utilidad tiene fervorosos defensores, y como realidad frente a la vida es más conveniente aplicarse bien en su filosofía. Romántico es pensar que algo cambie para bueno sin ejercicio social y con ideas viejas e innovando poco, España en innovación está por detrás de Chipre y Portugal, eso dicen los índices de análisis europeos. Abandonar los ideales es tirar la toalla, no ya de un cierto progreso, quemar ideales y proyectos es quemar personas, tiempo y valor intangible. Es el valor añadido del que tanto hablan los economistas y que es tan escaso en su aplicación general por las empresas españolas, tenemos además un 20 % de ninis, digo esto porque ahora mismo lo está diciendo la televisión mientras escribo. En un país que inventó el submarino o el helicóptero, donde Cervantes es hoy palabra fuente de riqueza exterior con sus institutos y el español una de nuestras grandes industrias, léanse las biografías y vidas de los creadores, Monturiol, de la Cierva, Cervantes...no fueron románticos los escritores e inventores españoles, fueron héroes. Recuerdo la serie donde, Adolfo Marsillach, en el personaje de Ramón y Cajal, en un capítulo se lo juega todo y se va a Alemania, en una feria, enseñando su microscopio, molestando para que miren, cuando uno de aquellos catedráticos venerables con levita miró, se quitó la chistera, llamó a los demás, y fascinado dijo: - qué maravilla!
Beni, En Leganés, a 27 de Septiembre de 2015.
Este ensayo breve está dedicado a dos barrios nuevos por los que anduve, Leganés Norte y Barrio Planetario de Madrid y a sus respectivas asociaciones de vecinos. No sé si hoy existen o ya cerraron, que son muy necesarias en todo barrio, creo que es indudable y que no estoy equivocado.
REFLEXIÓN 4
La responsabilidad de adjudicar proyectos queda en la responsabilidad política, sea del color que sea, y dicho con elogio para el buen político porque no es sencillo asumir la elección por los demás. Pongamos que en la distribución radial de proyectos, el político debe dotar - en justa medida - pongamos que, un proyecto muy bueno, y otro no deseado, por ninguno de los barrios sobre los posibles. Pongo un ejemplo cualquiera, de 2 buenos y de 2 malos, elijan ustedes dos para su barrio, imaginen que el responsable de la papeleta les pregunta a ustedes directamente y deben elegir como sucede en las democracias consultivas:
Buenos: un ambulatorio o un centro cultural.
Malos: una central de basuras de los barrios del distrito o un centro de atención de toxicómanos.
Elijan ustedes dos, uno bueno y uno malo. Entre sanidad y cultura, un barrio puede quedar sin un derecho durante toda una generación. Aunque me conviene elegir un centro cultural, comprendo que la salud es más importante, la cultura desaparece como derecho y pocas defensas tiene en tiempos de crisis. De los peores nadie elige, y en todo barrio se protesta, no vamos a ser hipócritas, España es un país de pulsiones, se estalla cuando el problema está de pronto visible, se innova poco, pensar es comerse la cabeza, aparece entonces los antidisturbios, la fuerza de la ley es contundente y en sus multas, bastante eficaz como para tapar la boca de cualquier protesta vecinal ¿acaso un barrio no debe ser responsable de su destino, sólo lo es el político? Y entonces ¿qué es un barrio? Un barrio eres tú, vecino.
Beni
REFLEXIÓN 3
Cómo queremos que sea nuestro barrio en 2020. Sería tema de conversación, de reunión de presidentes y vecinos, un tema, una conferencia, un debate permanente, quizá ya esté realizado un acto de este tipo, quizá se repita cada seis meses o quizá no se haya hecho nunca. Los nuevos barrios, por todo Madrid, tienen problemas comunes, igual que las personas se aíslan y hay una propensión a la soledad las comunidades se cierran en sí mismas, la calle se deja a su suerte, un país se construye también desde las personas, desde los barrios, desde la propia Comunidad. No hay tiempo y además hay un riesgo de pensar socialmente, ¿quién quiere ese melón en sus manos?.
REFLEXIÓN 2ª
Hay un pensamiento peligroso, el que sale a la calle y es social y comunitario, se critica el protagonismo fácilmente, pero se olvida su posible altruismo, voy a poner una metáfora, si el barrio fuera un ejército ¿sería lógico tener a la infantería disgregada? ¿la artillería a cien kilómetros? ¿a la caballería trotando por los montes?. Los barrios nuevos tienen un problema a corto plazo, pensar su futuro y que quiere, actitud y voluntad de mojarse y elegir sus infraestructuras, luchar por tu barrio es un verbo duro, la opción es abandonarse al diseño municipal, la fe en la política es una fe y ante las creencias no hay nada que decir. Y qué hacer cuando el tiempo es tan escaso y el terreno tan propicio para aislarse lo más posible en uno mismo, lo común es un problema.
Beni.
REFLEXIÓN 1: Los nuevos barrios.
Todo barrio nuevo tiene la imagen intacta, pero está por construir, todo el mundo es extraño, toda comunidad crece sobre sí misma, en pequeñas unidades, se debe crear un pensamiento común de futuro, mancomunitario, qué se quiere o desea para el entorno, dejado a la mano de dios, los barrios nuevos caen en decadencia, en el olvido municipal o, en el peor de los casos, atraen los peores proyectos con menor riesgo de votos, porque nadie quiere conflictos, y allí donde el asociacionismo es menor, menor será el riesgo político de quién diseñe desde su mesa el futuro de barrio planetario.
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